Lucy Lombardo

He querido tomar un tiempo prudencial, para analizar el “post” editorial, sobre las protestas de la semana pasada, a raíz del paro de transportistas, que involucró no solo al sector transporte sino, agricultores, pescadores y que fue espontaneo y no organizado, como muchos han pensado, puso en jaque, no solo a la Sicilia, sino al sur de Italia y que ha llegado, aparentemente a su fin o por lo menos, a una tregua que de algún modo ha servido para no caldear los ánimos de una Italia, desmoralizada, abatida y deprimida por la tecnocracia.

Los medios de comunicación, no prestaron mayor atención en lo subidos ánimos de los sículos, para no extender la “fiebre revolucionaria”, como tampoco lo prestó el gobierno central, presidido por Monti, a quien esto, le cayó como un balde de agua fría, en virtud de las informaciones que recibía a lo largo del desarrollo de las protestas, convirtiéndose para él, en un dolor de cabeza.

Pero… Más allá de ser una huelga mas, de las que se conoce tradicionalmente en Italia, esta, trae un fondo romántico, si se quiere concebir así. Tal vez, un romanticismo histórico, que promueve un “YA BASTA” y que silentemente, invoca a una revolución distinta a las que de algún modo conocemos; muy distinta a la revolución rusa o a la patética y bizarra revolución suramericana, encabezada por Hugo Chávez. No. No se trata de ese tipo de revolución.

Se trata de una revolución, que tiene nombre y apellido y, al que, el gobierno central, ha entendido que debe respetar por las consecuencias que podría traer: Il Movimento dei Forconi. (Movimiento de las Horcas)

Es una revolución anti-asfixiante, que nace de las viseras maltratadas por la acción de una tecnocracia exagerada, subyugante, que a cuenta de querer salvar al país de una hecatombe económica, suprime incluso, las necesidades básicas del pueblo, sintiéndose mayor la presión, en el proletariado sureño de la bota itálica.

Es un movimiento, al que se le han sumado, profesionales, estudiantes, amas de casas, e independientes, que no encierra ningún tinte político y que tiene como único fin, poner un freno a la falta de respeto y falta de consideración al conciudadano en general, enfatizando a los moradores del sur de Italia. Es el movimiento de la dignidad.

Tal como lo dijo mi compañera Lucy Lombardo, en un artículo, Sicilia es la región italiana en la que se refina el 80% de la gasolina y se extrae la mayor cantidad del petróleo que se consume en el país. Un desconsiderado aumento en el combustible, además de peajes, impuestos  y la desconsideración de un gobierno convertido en “langosta”, es lo que ha puesto a los transportistas y sus dependientes, en jaque, mientras la Unión Europea, insta al gobierno, que garantice la movilización vial para las entregas de las mercancías importadas.

El miércoles pasado, se reunieron en el Palacio Chigi, el Primer Ministro y Ministro de Economía, Mario Monti y el Presidente de la Región Siciliana, Raffaele Lombardo, en un “Cara a Cara” que duró más de dos horas y media, pero que dio muy buenos resultados.

Monti ha declarado inmediata disponibilidad por parte del gobierno, para la creación de mesas de trabajo en las que participaran, las administraciones interesadas (Desarrollo Económico, Economía y Finanzas, Agricultura, Asuntos Europeos) y la Autoridad Regional con el fin de reforzar las sinergias entre las diversas medidas de sustento, para apoyar la economía Siciliana y el uso de actuales fondos estructurales europeos.

En este contexto, también se examinará la posibilidad de definir medidas adicionales de conformidad con las normativas comunitarias, destinadas a verificar el cumplimiento de las normas aplicadas en materia de seguridad vial, en particular mediante el fortalecimiento de los controles; implementar la supervisión de la calidad de los productos agrícolas también está trabajando en el fortalecimiento de las normas comunitarias; Mejorar la frecuencia de las conexiones ferroviarias.

En este sentido, el Gobierno ha estado en contacto con el operador ferroviario y ha obtenido ya la restauración de un tren nocturno de larga distancia a Milán o Turín, elegida por la región, que ha insistido en dicha restauración.

El acuerdo prevé también la flexibilización de las tasas de re-cancelación de las deudas tributarias;

Además, se establecerá una mesa de trabajo, para examinar los asuntos en materia sanitaria

Monti, además, también vio con agrado el compromiso por parte del Presidente Lombardo, en continuar, con absoluto rigor, la adopción de las medidas necesarias para contener el gasto público regional, iniciativa que permitirá una rápida aprobación del presupuesto regional.

El Presidente, Mario Monti, ha asegurado la disposición del Gobierno central, para proporcionar asistencia técnica y administrativa para ayudar a cumplir los objetivos antes mencionados.

Finalmente, Mario Monti, ha tomado en cuenta, la disposición y el empeño de Lombardo, de promover el retorno a la normalidad en el ámbito de la política pública y la libre circulación de personas y bienes, y alabó el clima de cooperación leal que se llevó a cabo en el marco institucional la reunión.

A las afueras del palacio, en actitud de franco apoyo al Gobernador Siciliano, se encontraban, los estandartes de los diferentes municipios de la región, entre los que se encontraban los municipios: Spadafora, Pozzallo/Pachino, Trecastagni, Grammichele, Aci Sant’Antonio, Gela, Niscemi, Salaparuta, Mazzarino, Mazzarrone, Gualtieri Sicamino’.

Tal como se debe presumir, en Sicilia, como en el resto del sur de Italia, existe una tensa calma; La aparente tranquilidad del siciliano, en la que espera la puesta en marcha de los acuerdos contraídos con el gobierno nacional, mientras tanto, la isla sigue “SOTTO L’OMBRA ‘I ‘NU FURCUNI…” (Bajo la sombra de una horca)